martes, 28 de abril de 2009


A veces te das cuenta de repente que no eres el único pez en el mar de nadie y sientes deseos de tirarte por la azotea mientras esperas que tus lágrimas lleguen antes que tu cabeza para parar el ostión tan tremendo que quieres y no quieres darte…
A veces te das cuenta de que, llevando puesto el trikini de los miedos y vergüenzas y deseos no cumplidos, cuando vas a abandonar el barco de siempre por otro que ni conoces, sientes el dolor metálico de una futura caída de la popa…y no sabes si saltar a una cubierta resbaladiza y de sobra hiriente o quedarte en el puerto melancólico que conoces.
A veces te das cuenta de que no eres el pez elegido en el mar de alguien y que estás deseando picar un anzuelo…

Y entonces decides tu misma echarte la caña y morder tu propio anzuelo de los sueños porque sabes que cuando quieras eres tu la que te sueltas…

2 comentarios:

Popi dijo...

ven que te demos unos mimos si estás triste... y de paso te quitamos el anzuelo, que no mata pero duele...

muy bueno cande!!!

Luz dijo...

jope can,este no lo habia leido...pero lo he pillado perfectamente y,por supuesto y como siempre,lo comparto